Publicado el día en que Miriam, de nuestra pequeña iglesia doméstica, celebra su Confirmación en el Espíritu y ante la Asamblea del Pueblo de Dios.

Himnos al Espíritu SantoTodos sabemos que la Iglesia, para su celebrar a lo largo del año, usamos multitud de himnos, cantos, oraciones, etc. Textos que, evidentemente, aparecen o son olvidados según el gusto y la sensibilidad de cada época, o de cada lugar (rito latino, oriental, otros ritos…), o de, en fin, la importancia que el pueblo ha dado a ese texto en su vivir la oración y la celebración.

Por eso, son importantes aquellos textos que, a pesar de todo, se han mantenido a lo largo de los siglos, pues revelan que los cristianos han querido que esos textos no se perdieran. No son muchos. Y, curiosamente, entre ellos hay dos himnos al Espíritu Santo. En nuestra iglesia occidental, ambos son conocidos por su primer verso en latín: “Veni, Creator” y “Veni, Sancte Spiritus”.

Antes de copiar la traducción usual (hay otras) de ambos himnos, digamos algo sobre cada uno.

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JORNADA MUNDIAL DE ORACIÓN
POR EL CUIDADO DE LA CREACIÓN
– Madrid, sábado 3 de septiembre de 2016 –

Véase abundante material escrito y gráfico de este importante evento en la entrada específica de la web de la Vicaría episcopal de Pastoral Social de Madrid (donde se integra la Comisión de Ecología Interal).

 

Amanecer de NavidadAgranda la puerta, padre,
porque no puedo pasar;
la hiciste para los niños,
yo he crecido a mi pesar.

Si no me agrandas la puerta,
achícame, po piedad;
vuélveme a la edad bendita
en que vivir es soñar.

(Miguel de Unamuno[1])

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[1] Por lo que suele decirse en la red, estos versos se encontraron a la muerte de Unamuno entre sus papeles. Hay versiones que lo de «padre» lo escriben «Padre» (¿lo hizo así Unamuno o es una conversión hecha por otros para darle mayor se ntido religioso?) y que «bendita» lo convierten en «aquella». Con todo, lo que sí conviene anotar Seguir leyendo

Con motivo del Día Internacional de la Solidaridad Humana, que se celebra hoy, las organizaciones que integran la iniciativa «Enlázate por la Justicia» -Cáritas, CONFER, Justicia y Paz, Manos Unidas y REDES- han redactado un mensaje que será difundido en las parroquias y comunidades cristianas del país durante el cuarto domingo de Adviento.

Enlázate por la Justicia. Día Solidaridad Humana
En este tiempo litúrgico del Adviento y con motivo de la celebración, el 20 de diciembre, del Día Internacional de la Solidaridad Humana, queremos compartir con las comunidades cristianas y con toda la sociedad el deseo de “anunciar la buena noticia a los que sufren, proclamar la liberación a los cautivos y a los prisioneros la libertad, y proclamar el año de gracia del Señor” (Isaías, 61, I-2ª, 10-11).

Las organizaciones que desde 2013 sumamos nuestros esfuerzos en el marco de la iniciativa Enlázate por la Justicia (Cáritas, Confer, Justicia y Paz, Manos Unidas y REDES) para dar cuenta y razón de nuestra visión fraterna de la cooperación al desarrollo desde un Cristo comprometido con los pobres, y movilizar a todos en la defensa de la justicia global, los derechos humanos y la dignidad de las personas más vulnerables, dirigimos nuestra mirada sobre la escandalosa realidad de desigualdad y pobreza que sigue Seguir leyendo

Día Internacional del Migrante 2014. Rafael Amor canta No me llames extranjero, en una grabación de 1977.

No me llames extranjero porque haya nacido lejos,
o por que tenga otro nombre la tierra de donde vengo.
No me llames extranjero porque fue distinto el seno
o por que acunó mi infancia otro idioma de los cuentos.
No me llames extranjero si en el amor de una madre
tuvimos la misma luz, en el canto y en el beso,
con que nos sueñan iguales las madres contra su pecho.

No me llames extranjero, ni pienses de donde vengo,
mejor saber donde vamos, a dónde nos lleva el tiempo.
No me llames extranjero porque tu pan y tu fuego
calman mi hambre y frío, y me cobije tu techo,
No me llames extranjero, tu trigo es como mi trigo,
yu mano como la mía, tu fuego como mi fuego,
y el hambre no avisa nunca, vive cambiando de dueño.

Y me llamas extranjero porque me trajo un camino,
porque nací en otro pueblo,
porque conozco otros mares, y zarpé un día de otro puerto,
si siempre quedan iguales en el adiós los pañuelos,
y las pupilas borrosas de los que dejamos lejos,
los amigos que nos nombran,
y son iguales los besos y el amor de la que sueña con el día del regreso.
No me llames extranjero, traemos el mismo grito,
el mismo cansancio viejo
que viene arrastrando el hombre desde el fondo de los tiempos,
cuando no existían fronteras,
antes que vinieran ellos, los que dividen y matan,
los que roban, los que mienten, los que venden nuestros sueños,
los que inventaron un día, esta palabra, extranjero.

No me llames extranjero, que es una palabra triste,
que es una palabra helada, huele a olvido y a destierro.
No me llames extranjero, mira tu niño y el mío
cómo corren de la mano hasta el final del sendero.
No los llames extranjeros, ellos no saben de idiomas,
de límites ni banderas: míralos, se van al cielo
por una risa paloma que los reúne en el vuelo.

No me llames extranjero, piensa en tu hermano y el mío,
el cuerpo lleno de balas besando de muerte el suelo.
Ellos no eran extranjeros, se conocían de siempre
por la libertad eterna e igual de libres murieron.
No me llames extranjero, mírame bien a los ojos,
mucho más allá del odio, del egoísmo y el miedo.
Y verás que soy un hombre, no puedo ser extranjero.

  • Con motivo del Día de las Personas Sin Hogar 2014 en varias ciudades se celebraron actos publicos.
  • Aquí va un pequeño álbum fotográfico del acto de Madrid, del 27 de noviembre, entre Callao y Sol: http://goo.gl/Y5N574
  • Puede usarse con la licencia Creative Commons habitual de este blog.
  • Puedes obtener materiales de la campaña en este enlace (al menos mientras dure, claro).

MANIFIESTO

(realizado porpersonas sin hogar)

Yo tenía una casa… Y fui feliz mientras viví en ella.

Mi casa fue siempre mi lugar de referencia, donde encontraba seguridad, compañía y podía ser YO. Allí me sentía persona y formaba parte de la sociedad.

En un momento determinado mi vida cambió, se complicó, empezaron los problemas, todos encadenados.

La pérdida de trabajo fue el primero de ellos; después, la pérdida del hogar y de la familia; llegaron los problemas de salud y, por último, la calle y, con ella, la soledad, la angustiosa soledad. Todo mi mundo se vino abajo y tomé conciencia de lo enorme de mi pérdida. Había perdido mi HOGAR y, con él, Seguir leyendo