Somos de colores

Somos de colores
Somos de colores.

Y ay de la intervención social que lo olvide.
Esa persona que acompañas,
no es «un caso», no es «un tal» o «una cual».
Esa persona es de colores,
y «su caso» hay que leerlo desde ella, con ella, para ella.

Lo mismo cuando se nos llena la boca explicando
cómo son «los jóvenes», o «las mujeres», o ta o cual colectivo.
Somos de colores. Y no sólo por la raza.

A fin de cuentas, «a imagen y semejanza suya los creó».
Y Él -más que nadie- es de colores.

@Mochilados

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Lo explico con detalle en esta entrada
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