Hay esperanzas muertas, inanes, pasivas… Que se limitan al ojalá.

Y hay una esperanza fuerte,
una esperenza alimentada con mimo en el día a día,
insobornable frente a todo canto de sirenas que aconseje no soñar,
segura de que tiene (Sabina dixit) los pies en el suelo y el grito en el cielo.

Una esperanza que moviliza cada mañana
frente a la increible inercia de la realidad,
y en la noche vuelve a la cama desnuda y con las manos vacias,
pero con el corazón lleno de nombres (Casaldáliga).

Una esperanza cuya piedra angular no es ser mi esperanza,
sino nuestra esperanza
y esperanza para ellos,
para los que son robados de su esperenza
mientras Momo, subversivamente, cuenta sus cuentos frente a todo Hombre Gris.

Esperar seguro de la fe en esperanza.
Esperar haciendo el amor entre sudor y carne con carne.
Esperar contra toda esperanza.

@Mochilados

Esperar contra toda esperanza

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Lo explico con detalle en esta entrada
.

2 comentarios en «Esperar contra toda esperanza»

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