Hay dias en que parece que crece la oscuridad, en que el frío raro del mundo frio se te mete dentro de manera especial.

Hay días en que parece vacilar la insobornable resitencia frente a los que hacen sufrir a tantos.

Esos días, poesía necesaria como elpan de cada día.

Libre te quiero
poema de Agustín García Calvo musicalizado por Amancio Prada

Libre te quiero,
como arroyo que brinca
de peña en peña.
Pero no mía.

Grande te quiero,
como monte preñado
de primavera.
Pero no mía.

Buena te quiero,
como pan que no sabe
su masa buena.
Pero no mía.

Alta te quiero,
como chopo que al cielo
se despereza.
Pero no mía.

Blanca te quiero,
como flor de azahares
sobre la tierra.
Pero no mía.

Pero no mía
ni de Dios ni de nadie
ni tuya siquiera.

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