El embargo

Desahucios, exclusión sanitaria, paro… A principios del siglo XX, José Mª Gabriel y Galán escribía en castúo (variedad extremeña del español) el estremecedor poema «El embargo«.


Señol jues, pasi usté más alanti
y que entrin tos esos,
no le dé a usté ansia
no le dé a usté mieo…

Si venís antiayel a afligila
sos tumbo a la puerta. ¡Pero ya s’ha muerto!

¡Embargal, embargal los avíos,
que aquí no hay dinero:
lo he gastao en comías pa ella
y en boticas que no le sirvieron;
y eso que me quea,
porque no me dio tiempo a vendello,
ya me está sobrando,
ya me está gediendo!

Embargal esi sacho de pico,
y esas jocis clavás en el techo,
y esa segureja
y ese cacho e liendro…

¡Jerramientas, que no quedi una!
¿Ya pa qué las quiero?
Si tuviá que ganalo pa ella,
¡cualisquiá me quitaba a mí eso!
Pero ya no quio vel esi sacho,
ni esas jocis clavás en el techo,
ni esa segureja
ni ese cacho e liendro…

¡Pero a vel, señol jues: cuidaíto
si alguno de ésos
es osao de tocali a esa cama
ondi ella s’ha muerto:
la camita ondi yo la he querío
cuando dambos estábamos güenos;
la camita ondi yo la he cuidiau,
la camita ondi estuvo su cuerpo
cuatro mesis vivo
y una nochi muerto!

¡Señol jues: que nenguno sea osao
de tocali a esa cama ni un pelo,
porque aquí lo jinco
delanti usté mesmo!
Lleváisoslo todu,
todu, menus eso,
que esas mantas tienin
suol de su cuerpo…
¡y me güelin, me güelin a ella
ca ves que las güelo!…

Carta de un sin hogar (‘sin techo’) al menor que le agredió

Ocurrió el 18 de agosto de 2004, y lo contó la prensa. Primitivo y Vicente, dos personas sin hogar que compartían soportal y cartones para pasar la noche en Madrid, fueron agredidos y apuñalados por tres sujetos, uno de ellos de 17 años.  Poco después, Primitivo escribió una carta a ese menor. La carta decía (y dice, y para siempre seguirá diciendo) asÍ:

«Decía el poeta: La vida es bella, ya verás cómo a pesar de los pesares tendrás amigos, tendrás amores, tendrás amores…

Me hubiera gustado haber escrito esto para ti. Tendrás amigos. Las personas con las que saliste aquella noche como de caza no son tus amigos ni te quieren. Encontrarás otras personas que te quieran: tus padres, a pesar de todo; yo mismo te amo. Odio las ideas que te llevaron a hacer eso, me da náuseas lo que esa noche hicisteis. Pero a ti, como persona, te amo y no dudo que con el tiempo aprenderás que sólo podemos ser felices con el respeto y el amor.

La felicidad no depende del estatus social de nuestras condiciones exteriores de vida, pero sí depende del respeto que tenemos hacia nosotros mismos y hacia los demás, del amor que tenemos hacia el otro. Aprende a amarte también a ti mismo, no te encierres en ideas de exclusión, de odio, que sólo conduce a la desolación, la destrucción y la muerte.

Carta de un Sin HogarDesarrolla tus capacidades creativas, haz cosas que te eleven, que te ablanden el corazón. No es fácil; hacen falta muchos esfuerzos, mucho trabajo y también lágrimas, pero la vida es tan bella que merece la pena. Por fin te diré que el hombre fuerte y valiente no es el que da puñetazos y apuñala; esto está al alcance de cualquier animal. Ser fuerte no es dejar que el odio entre en nuestro corazón.

Así que, a pesar de lo que pasó, te perdono y te amo. Que esto te sirva de lección para mejorarte».

Esperar contra toda esperanza

Hay esperanzas muertas, inanes, pasivas… Que se limitan al ojalá.

Y hay una esperanza fuerte,
una esperenza alimentada con mimo en el día a día,
insobornable frente a todo canto de sirenas que aconseje no soñar,
segura de que tiene (Sabina dixit) los pies en el suelo y el grito en el cielo.

Una esperanza que moviliza cada mañana
frente a la increible inercia de la realidad,
y en la noche vuelve a la cama desnuda y con las manos vacias,
pero con el corazón lleno de nombres (Casaldáliga).

Una esperanza cuya piedra angular no es ser mi esperanza,
sino nuestra esperanza
y esperanza para ellos,
para los que son robados de su esperenza
mientras Momo, subversivamente, cuenta sus cuentos frente a todo Hombre Gris.

Esperar seguro de la fe en esperanza.
Esperar haciendo el amor entre sudor y carne con carne.
Esperar contra toda esperanza.

@Mochilados

Esperar contra toda esperanza

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Lo explico con detalle en esta entrada
.

Libre te quiero

Hay dias en que parece que crece la oscuridad, en que el frío raro del mundo frio se te mete dentro de manera especial.

Hay días en que parece vacilar la insobornable resitencia frente a los que hacen sufrir a tantos.

Esos días, poesía necesaria como elpan de cada día.

Libre te quiero
poema de Agustín García Calvo musicalizado por Amancio Prada

Libre te quiero,
como arroyo que brinca
de peña en peña.
Pero no mía.

Grande te quiero,
como monte preñado
de primavera.
Pero no mía.

Buena te quiero,
como pan que no sabe
su masa buena.
Pero no mía.

Alta te quiero,
como chopo que al cielo
se despereza.
Pero no mía.

Blanca te quiero,
como flor de azahares
sobre la tierra.
Pero no mía.

Pero no mía
ni de Dios ni de nadie
ni tuya siquiera.

Día de los Derechos Humanos… y los Deberes

En este Día Internacional de los Derechos Humanos 2014, no me parece malo recordar algo que puede parecer anecdótico… pero no lo es.

Tanto la Asamblea Nacional Francesa elaborando la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano, como la ONU cuando empezó a trabajar en una futura Declaración de los Derechos Humanos, se plantearon si, a la vez, no habría que elaborar una Carta de Deberes.

Ambas concluyeron que no, que era innecesario. Pues tuvieron muy claro que si se halaba de derechos se estaba hablando también y a la vez de deberes. Y es que, como dice con humor José A. Marina,  en una escalera no puede separarse la de bajada y la de subida[1].


[1] He tomado los datos de esta entrada de Luis GONZÁLEZ-CARVAJAL SANTABÁRBARA, En defensa de los humillados y ofendidos (Santander, 2005), pág. 46. La imagen de la escalera es de José Antonio MARINA, Ética para náufragos (Barcelona, 19953), pág. 237. Puede verse una buena síntesis de este tema en Adela CORTINA, “La ética de una sociedad civil, de los derechos a los deberes”: Sal Terrae 81 (1993) 423-535.

Día de las Personas Sin Hogar 2014

  • Con motivo del Día de las Personas Sin Hogar 2014 en varias ciudades se celebraron actos publicos.
  • Aquí va un pequeño álbum fotográfico del acto de Madrid, del 27 de noviembre, entre Callao y Sol: http://goo.gl/Y5N574
  • Puede usarse con la licencia Creative Commons habitual de este blog.
  • Puedes obtener materiales de la campaña en este enlace (al menos mientras dure, claro).

MANIFIESTO

(realizado porpersonas sin hogar)

Yo tenía una casa… Y fui feliz mientras viví en ella.

Mi casa fue siempre mi lugar de referencia, donde encontraba seguridad, compañía y podía ser YO. Allí me sentía persona y formaba parte de la sociedad.

En un momento determinado mi vida cambió, se complicó, empezaron los problemas, todos encadenados.

La pérdida de trabajo fue el primero de ellos; después, la pérdida del hogar y de la familia; llegaron los problemas de salud y, por último, la calle y, con ella, la soledad, la angustiosa soledad. Todo mi mundo se vino abajo y tomé conciencia de lo enorme de mi pérdida. Había perdido mi HOGAR y, con él, Continue reading

Los Estatutos del Hombre (Thiago de Mello)

Parece mentira que este profundísimo manifiesto de Thiago de Mello[1] sea de 1964. Pero está claro que la verdad y la belleza rompen el tiempo y el espacio.

Artículo I
Queda decretadoEstatutos del Hombre. Thiago de Mello
que ahora vale la verdad,que ahora vale la verdad,
ahora vale la vida,
y dándonos las manos,
marcharemos todos
por la vida verdadera.

Artículo II
Queda decretado
que todos los días de la semana,
inclusive los martes
más grises,
tienen derecho a convertirse
en mañanas de domingo.

Artículo III
Queda decretado que,
a partir de este instante,
habrá girasoles
en todas las ventanas,
que los girasoles tendrán derecho
a abrirse dentro de la sombra;
y que las ventanas
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Mi Miastenia Gravis, mi Poäng, y un yogur

Si alguien piensa que es imposible que se relacionen en cuestión de segundos la Miastenia Gravis, Ikea, un yogur líquido, y una película que echaban en la tele, que siga leyendo. Bienvenidos a… ¡cuando la miastenia gravis te ataca con un Poäng!

Sábado 6 de diciembre. 22.30. Madrid, mi casa, el salón, para ser exactos. Cené hace rato y mi miastenia y yo nos Poang roto y miastenia gravis y un yogur 1hemos sentado en un sillón Poäng de Ikea (véase la foto, más fácil que decir esos nombres impronunciables) para ver un poco la tele mientras nos tomamos una taza de yogur líquido antes de ir despacito a acostarnos si es que las piernas responden.

El apacible escenario no revela la batalla que está a punto de librarse.

Y es que, de pronto y sin previo aviso, el venerable Poäng –digamos en su favor que tiene (bueno, tenía, snif) 10 años de duro trabajo dado lo poco apolíneo de mi barriga- empieza a crujir y chascarse con un ruido que no presagia nada bueno. Suena madera que se astilla y se quiebra. Empieza a desequilibrarse hacia atrás (sí, hacia atrás, no quiere tirarme de culo, quiere tirarme de espaldas, efecto imprevisto de cómo se rompe este símil de mecedora).

Y en una fracción de segundo, todo mi ser se pone valientemente en estado de alerta (bueno, todo mi ser no, los músculos de las piernas siguen diciendo que pasan de todo). Y mi agudísima mente de héroe de cómic comprende tres cosas:

  1. ¡Jesús tenía razón!: «Velad y orad porque no sabéis ni el día ni la hora en que vendrá el Hijo del Hombre», digooooo, perdón, no sabéis ni el día ni la hora en que un mueble de madera, por muy ikeano que sea, va a decir que le ha llegado el momento de devolver su serrín a la Madre Tierra.
  2. Esto se está cayendo pa’trás. MI postura final, si no me incorporo en un santiamén va a ser la de un astronauta en el momento del despegue mirando al cielo. Con la diferencia de que yo no miraré al cielo, sino al techo de mi casa (y volveré a pensar que un día de estos habría que repintar). Y con la otra diferencia de que yo no llevo escafandra, sino un tazón de yogur, lo que le quita épica al asunto, maldita sea.
  3. Pero no todo está perdido. Aunque el casi imparable drama está ocurriendo a la velocidad con que desaparecen las galletas de chocolate de los surtidos Cuétara, el Poäng no se está rompiendo de golpe y porrazo. Tengo uno o dos segundos para levantarme. Llega el momento de convertir esta historia vergonzosa en un relato magnífico que pueda contar orgullosamente a la posteridad sin que se me cachondee el personal. Sólo tengo que hacer algo taaaaaan sencillo como que me incorpore y me levante antes de que esto se vaya del todo al carajo. Si fuera una historieta de Spiderman, serían cuatro viñetas: dejar taza de yogur en mesa, poner pies en suelo, piernas elevan el cuerpo, quedo de pie mientras el sillón se desploma estrepitosa y fracasadamente vencido en su vil intento de asesinar al prota (la onomatopeya de ese ruido que la decida cada quien a su gusto).

Dicho y hecho. Bueno, corrijo, porque cualquiera que sepa de la miastenia ya habrá pensado que lo de “dicho” vale, pero que lo de “hecho” seguro que no.

Evalúo rápidamente la posibilidad de salvar también la taza de yogur, pero con frialdad profesional de buen scout de toda la vida de dios decido que está perdida, que lo primero es lo primero (useasé, yo), y que momentos críticos requieren decisiones críticas. Abandono la taza a su suerte y me centro en mi propia subsistencia (aunque, para ser exactos, la taza logró sobrevivir después de rodar un buen rato por los suelos; bueno, y el yogur prácticamente también logró no derramarse del todo: me cayó casi todo encima, asi que se salvó gacias a mí, ¡a mi!, ¡chúpate ésa, miastenia!; no, de eso no hay foto, no se hacen selfies con el pijama chorreando de yogur).

Llega la escena central. Mi cerebro ordena a mis músculos que, como un rayo, pongan los pies en el suelo (o eso, o lo que terminara en el suelo es mi cogote), y me impulsen suave pero decididamente hasta ponerme de pie, y dejen atrás en su caída libre al cada vez más destrozado Poäng.

Y en ese instante, en ese crítico instante, cuando ya parece que el Anillo Único va a ser vencido y burlado el poder del Señor de Los Ikeas, descubro que el Lado Oscuro de la Fuerza se ha confabulado una vez más contra este valeroso hobbit jedi. ¡Hay una alianza secreta e inesperada! La obsolescencia programada (por Ikea, por la madre naturaleza, por mi orondo físico, o por una conjunción astral de todo) se ha confabulado con mi miastenia gravis.

El resultado es que mientras Gollum-Poäng me arrastra en su caída, mis músculos miastenicosos dicen que tururú, que si la acetilcolina tal, que si las sinapsis cual, que si los anticuerpos lo otro, y que, en resumen, muy bonita la orden de ponerme de pie, pero que no hay fuerzas, que ya les gustaría hacerlo, pero que aquí falla algo, que no es por ná y que si hay que ir se va, pero que no va a ser hoy el caso, porque por una parte ya ves y por otra qué quieres que te diga, y que vas a terminar en el suelo con la misma certeza con la que una amiga mía dice en el coche allá por Medinaceli que sólo va a cerrar los ojos cinco minutitos y no despierta hasta Carabanchel (sí, el Alto, el de Manolito Gafotas).

Os ahorro los tristes detalles finales de la historia de este bravo y ya cansado guerrero que os escribe. No pienso autoflagelarme explicando qué se hace tirado en el suelo espatarrado hacia arriba, enredado en los restos de un Poang roto y miastenia gravis y un yogur 2Poäng (véase la foto de su cadáver), esperando a que la miastenia dé permiso para salir de ahí, y pensando si el yogur será bueno para el cuidado de la piel (si lo es la baba de caracol, di por supuesto que sí, aunque para otra vez mejor me lo aplico sin pijama y, además,  templadito y no recién sacado de la nevera). Como no me corría nadie (no, no me refiero a eso, malpensados/as, véanse acepciones 20 y 25 en el diccionario de la RAE, que sois unos incultos/as), esperé lo justo para poder levantarme tras unas cuantas filigranas propias de quienes nos cuesta levantarnos del suelo porque, tras decir años y años que pesábamos ochenta y cuatro kilos y medio, un día decidimos que ya había pasado mucho tiempo desde la última báscula, y resulto que pesábamos cien.

Eso sí, en la tele había empezado hace poco Million Dollar Baby. Vamos, que si de verdad quieres, puedes. Y que si la miastenia te da un puñetazo en los músculos voluntarios, más voluntario es el “músculo” de ponerle una sonrisa al asunto.

Pedro Casaldáliga: Navidad 2014

Como cada año, la sabiduría entrañable y encarnada de la felicitación navideña de Pedro Casaldáliga (la imagen la he añadido yo, es de Maximino Cerezo Barredo, compañero de Pedro en la caminhada con los empobrecidos):

Sube a nacer conmigo, dice el poeta Neruda.
Baja a nacer conmigo, dice el Dios de Jesús.
Hay que nacer de nuevo, hermanos Nicodemos,
y hay que nacer subiendo desde abajo.
De esperanza en esperanza,
de pesebre en pesebre, todavía hay Navidad.

Desconcertados por el viento del desierto,
que no sabemos de dónde viene ni adónde va.
Encharcados en sangre y en codicia,
prohibidos de vivir con dignidad,
sólo este Niño puede salvarnos.
De esperanza en esperanza,
de pesebre en pesebre, de Navidad en Navidad.

Siempre de noche naciendo de nuevo, Nicodemos.
“Desde las periferias existenciales”,
con la fe de María y los silencios de José
y todo el Misterio del Niño, hay Navidad.

Con los pobres de la Tierra confesamos
que Él nos ha amado hasta el extremo
de entregarnos su propio Hijo,
hecho Dios venido a menos, en una Kenosis total.

Y es Navidad. Y es tiempo nuevo.
Y la consigna es que todo es Gracia,
todo es Pascua, todo es Reino.

Navidad 2014. Pedro Casaldáliga

Embarrados

Copio esta muy interesante entrada del blog «14 kilómetros» (hace referencia a la distancia que separa la gran urbe madrileña de uno de los lugares más excluidos de España, la zona degradada de Cañada Real Gaiana, especialmente el poblado de El Gallinero), de Javier Baeza.

El pasado sábado tuve una experiencia muy particular.

Teníamos prevista la celebración de los derechos de los niños y niñas del poblado Rom del Gallinero. Las inclemencias meteoroembarrados 1lógicas hizo que se suspendiese la fiesta, retrasando su celebración. Una de las personas que había anunciado su participación fue D. Carlos Osoro, Arzobispo de Madrid. Tenía interés en conocer el poblado, a los vecinos, los pequeños y sus familias. Dicho interés se confirma con la llamada anoche, a través de un amigo común, insistiendo en la posibilidad de mantener la visita, aunque la fiesta estuviera temporalmente suspendida. Efectivamente quedamos, el sábado por la mañana y bajo un espectacular manto de agua nos dirigimos al poblado.

La visita apunta, cuanto menos, curiosa. Desde el primer saludo se impuso la confianza, tuteándonos mutuamente. En mi furgoneta viajan dos adolescentes rumanos que llevan la música rap a muy alto volumen. D. Carlos sube, junto al amigo común, su chófer y el cura Pepe en lo asientos traseros dejando que los adolescentes vayan delante de la furgoneta. La camaradería comienza a sentirse.

Llegamos al poblado. Jorge y Marta, dos almas fundamentales en la presencia y la vida de los ROM en el Gallinero, nos están esperando para acompañar la visita.

Tras explicarle el número de familias y pequeños que habitan el poblado, comenzamos, amparados bajo los paraguas, la visita a las familias. Entramos en alguna casa. Saluda, acaricia y pregunta a los más pequeños que vamos encontrando en el paseo. Conocer la realidad en la que viven estas familias, el desprecio con que se les trata desde la Administración, los intereses con que se acercan oeneges, activistas y otros colectivos donde priman los programas y modos preconcebidos a los modos y maneras de los habitantes… hace que D. Carlos se embarrados 2lleve un chorreo de información y denuncia que la lluvia que cae no despeja la perplejidad y dolor que refleja su rostro.

La dignidad que refleja el interior de las viviendas donde moran las familias rumanas contrasta con el exterior callejero donde los charcos hacen de hall de las viviendas y la ropa tendida empapada colorea la gris mañana. D. Carlos muestra estremecimiento y desconcierto por la realidad que la pobreza le presenta ante sus ojos. Sin embargo el respeto con que se refiere a las familias, la ausencia de juicio sobre sus vidas y la escucha atenta a lo que le vamos contando hace que D. Carlos se convierta no en un invitado de piedra, cuanto en alguien que en medio de este espacio de exclusión y dificultad, anima, fortalece y nos hace sentir más vivo el privilegio de compartir la vida con estas familias gitano rumanas.

La realidad, señala D. Carlos, hace que las valoraciones morales o los juicios sobre la vida de los otros haya de ser considerada, precisamente, desde lo que se vive no desde lo que definen doctrinas, tradiciones o ideologías del tipo que sea.

El paseo sigue por el poblado. El barro va cubriendo no sólo los zapatos de quienes andamos los caminos de tierra, sino que empapa todas aquellas seguridades que nuestra cómoda vida nos va brindando.

Las familias preguntan quiembarrados 3én es este señor que nos acompaña. El intento explicativo no resulta fácil. Otros jóvenes, cuyas ropas empapadas les cubre la cabeza, dicen conocerle. “Es el papa”, se chilla uno a otro. Más allá del parecido físico –que efectivamente los muchachos han acertado- esperamos que los mensajes que está lanzando el papa Francisco al mundo, sean tan acertados y evangélicos como los que esperamos de D. Carlos en esta nueva andadura por Madrid.

El abrazo de despedida, ya en la ciudad urbanizada y cosmopolita, hacen superar los malos tratos sentidos en otras épocas y acrecienta que este tiempo de espera que alumbramos sea signo de una Iglesia no al servicio de… cuanto en medio de la vida de los más desfavorecidos, viviendo con ellos y desde ellos.

Buf, otra mudanza

Pues eso, que otra vez este pequeñisimo blog coge la mochila y se va para otro sitio.

En otra entrada ya conté su nacimiento en 20o4 y sus pasos hasta inicios de 2013.

Y hoy, 2 de diciembre de 2014 (qué solemne suena jejeje, como si hasta fuera algo importante), esta mochila compartida (vamos mochilados) se mantiene en WordPress pero con dominio propio: http://mochilados.com/

Pue eso, que cambiando, no quedándose. Como la vida.

Capital y trabajo: ¿cuál es prioritario?

Me permito hacer un apunte muy incompleto sobre el interesante y veterano debate de si en el binomio capital-trabajo es prioritario uno u otro, sin olvidar en esta cuestión el pensamiento social cristiano. Por razones diversas, es una cuestión que suele salir en los ambientes en los que me muevo, y creo que llega la hora de dejar mi opinión por escrito.

Explicación previa

Capital y TrabajoCon todo, subrayo conscientemente lo dicho de «apunte» y lo de «incompleto», porque hay varios aspectos de ese debate que no voy a tratar aquí y que voy a dar por supuestos en el conocimiento del lector (o en la posibilidad, bastante sencilla, de conseguir ese conocimiento a través de diversas fuentes en internet). Los expongo con brevedad y sabiendo que quizá el lector o lectora quiera saltarse su lectura:

  1. Por una parte, no voy a entrar en qué se entiende por capital y qué por trabajo. En principio son términos no complejos de entender, aunque en los últimos lustros Continue reading

La fraternidad, fundamento y camino para la paz

Mensaje de Francisco para la celebración de la XLVII Jornada Mundial de la Paz: 1 de enero de 2014. Fuente: web de la Santa Sede.

Fraternidad. 47 Jornada Mundial de la paz1) En este mi primer Mensaje para la Jornada Mundial de la Paz, quisiera desear a todos, a las personas y a los pueblos, una vida llena de alegría y de esperanza. El corazón de todo hombre y de toda mujer alberga en su interior el deseo de una vida plena, de la que forma parte un anhelo indeleble de fraternidad, que nos invita a la comunión con los otros, en los que encontramos no enemigos o contrincantes, sino hermanos a los que acoger y querer.

De hecho, la fraternidad es una dimensión esencial del hombre, que es un ser relacional. La viva conciencia de este carácter relacional nos lleva Continue reading

40 días con los últimos – Día 1º

La campaña cuaresmal «4o días con los últimos» de este año 2013 (puede verse un resumen en este enlace, ofrece hoy, miércoles de ceniza, una reflexión sobre el desperdicio de alimentos que me parece interesante y copio aquí.

Nuestra forma de alimentarnos (1)

Relato: La guinda

Somos lo que comemos –dicen– pero también podemos pensar lo contrario: que somos lo que no comemos, lo que desaprovechamos.

Y digo esto pensando en mi estimado Jaume. Cuando nos reunimos para alguna celebración familiar la guinda de los pasteles siempre queda apartada en un rincón de todos los platos de los comensales. Excepto en el de Jaume que se las come, explicando que le gustan. Pero creo que miente. Porque cuando pasa por casa y le regalamos pan para que alimente a los pájaros de su jardín nos dice que no está lo suficientemente duro, que sigue siendo comestible, y se lo come. O porque los plátanos que mis hijos dicen que ya están demasiado maduros, casi negros, él sigue considerando que son una buena merienda, que no se pueden echar a perder, y se los come. Por los mismos motivos argumenta que los yogures, diga lo que diga el envase, no caducan nunca, que eso son mentiras de los fabricantes.

Y sí, como yo pensaba, sentados viendo un documental sobre el brutal derroche de alimentos que nuestra sociedad practica, el 50% de todo lo que se produce, me ha confesado que no le gustan esas cerezas confitadas de los pasteles, pero que en su casa, la posguerra y las penurias, les enseñaron a no
desperdiciar nada.

Como banquero jubilado saca rápidamente la cuenta: la mitad del hambre de tantas personas en Haití, Congo o Sierra Leona se acumula en nuestros vertederos.

(Gustavo Duch)

Desperdicios de comida

En sólo dos generaciones hemos pasado de la escasez a la abundancia, lo que nos ha llevado de economizar a derrochar. Según informa una resolución del Parlamento Europeo (18 de enero de 2011), en la cadena de producción, suministro y consumo se desperdicia el 50% de los alimentos. Basta con acercarnos a la puerta de atrás de un supermercado para ver a diario la gran cantidad de alimentos que, en su mayoría en buen estado, van a la basura. En ocasiones sus políticas internas prohiben darlo a las personas sin recursos que, cada vez más, esperan a recogerlo.

En una sociedad que permite esta situación no podemos estar orgullosos de nuestro comportamiento ni del modelo agroalimentario del que nos hemos dotado. La comida no es más que el aprovechamiento de recursos naturales –aire, agua, tierra– y en este sentido en España hemos entrado ya en déficit ecológico. Nuestro modelo consumista ha agotado lo que nos corresponde y si seguimos comiendo, respirando y contaminando es porque contraemos una deuda. En realidad se trata de un hurto ecológico y de un mal uso del préstamo que nos han hecho las generaciones futuras.

¿Qué podemos hacer (o dejar de hacer)?

Ser conscientes de la comida que tiramos, individualmente y como sociedad.

  • Haz el propósito firme de no tirar nada de comida.
  • Si eres cristiano, recuerda que hoy es Miércoles de Ceniza, día de ayuno, oración y limosna. Vívelo a tope.
  • Pásate un día a la hora de cierre por la puerta de atrás de un mercado, supermercados o centro comercial de alimentación y quédate observando…

Y todo esto sin que nuestra parte de culpa nos desanime. ¡Podemos cambiar!

Documentación relacionada


El tiempo se ha cumplido. El reino de Dios está cerca. Convertíos y creed en esta Buena Noticia” (Mc 1, 15)
Señor, ayúdanos a vivir esta cuaresma con auténtico espíritu de conversión. Amén.

No hay justicia sin igualdad

La campaña 2013 de Manos Unidas se centra en la promoción de la igualdad entre los sexos y la autonomía de la mujer, como explican en su web en la presentación de la campaña, que copio aquí abajo. En ese mismo enlace pueden encontrarse diversos materiales de la campaña.

No hay justicia sin igualdad

La Campaña de este año, centrada en la promoción de la igualdad entre los sexos y la autonomía de la mujer, se celebra con el lema: “No hay justicia sin igualdad”. La causa de la justicia nos apremia. Sólo el reconocimiento de la igual dignidad del hombre y la mujer nos permitirá construir un mundo más justo y el Continue reading

Así gasta su sueldo el español medio

Usando datos del INE, la OCU ha publicado una estadística de cómo gasta su sueldo el español medio[1]:

% del sueldo Usado en…
32 % Vivienda, agua, luz, gas, y gasolina
15 % Alimentación
14 %1 Ocio y cultura
12 % Ahorro
11 % Viajes y transportes
9 % Otros
5 % Ropa y calzado
3 % Telecomunicaciones

Por su parte, también hace pocos días que Adicae ha publicado un informe sobre nuestros usos financieros: «El comportamiento del consumidor financiero, sus nuevos hábitos y costumbres ante la reestructuración del sector bancario«. El resumen puede verse en esta noticia (31.1.13) de la web de Adicae, desde donde -además- puede descargarse el informe en formato PDF.

[1] Ver «Premium vs. Lowcost. Las 2 caras de la crisis»: OCU Compra Maestra 378 (Febrero 2013) págs. 26-27

Seguiremos

Había escuchado ya la canción «Seguiremos», de Macaco.

Pero si, por ella misma, ya es un canto de esperanza y militancia, más aún en este vídeo en el que acompañan a Macaco los niños y niñas de la planta de Oncología Pediátrica del Hospital Sant Joan de Déu (Barcelona), y los profesionales y voluntarios que les acompañan en el centro.

Los sueños cambiaron el destino de los hombres y de las naciones.

Di si, seguiremos.
Si dicen perdido, yo digo buscando.
Si dicen no llegas, de puntillas alcanzamos.
Y sí, seguiremos.
Si dicen caíste. yo digo me levanto.
Si dicen dormidos, mejor soñando.

Entre unos y otros ahí estás tú.
Somos los mismos, somos distintos,
pero nos llaman multitud.
Perdonen que no me levante
cuando digan de frente y al paso.
No somos tropas, no somos soldados,
mejor gotas sobre olas flotando.

Y si, seguiremos.
Si dicen perdido, yo digo buscando.
Si dicen no llegas, de puntillas alcanzamos.
Y sí, seguiremos.
Si dicen caíste. yo digo me levanto.
Si dicen dormidos, mejor soñando.

Perdonen que no me aclare
en medio de este mar enturbiado.
Nos hicieron agua trasparente,
no me ensucien mas,
yo ya me he manchado.
Y es que hay una gran diferencia
entre pensar y soñar.
Yo soy de lo segundo,
en cada segundo vuelvo a empezar.

Y si, seguiremos.
Si dicen perdido, yo digo buscando.
Si dicen no llegas, de puntillas alcanzamos.
Y sí, seguiremos.
Si dicen caíste. yo digo me levanto.
Si dicen dormidos, mejor soñando.

Hoy sabemos que lo importante es soñar,
liberar nuestro inconsciente,
el filtro de censura del pensamiento.
Creemos que al soñar
perdemos un tercio de nuestra vida,
y nos equivocamos.

Y si, seguiremos.
Si dicen perdido, yo digo buscando.
Si dicen no llegas, de puntillas alcanzamos.
Y sí, seguiremos.
Si dicen caíste. yo digo me levanto.
Si dicen dormidos, mejor soñando.
Si dicen caíste, yo digo me levanto.
Si dicen dormidos, mejor soñando.

Hoy sabemos que lo importante es soñar.

Una nueva mudanza

Pues sí, una nueva mudanza del blog.

  • Este blog (me refiero a su contenido, no al formato) nació el 16 de marzo de 2004, como puede verse en su primera entrada. Lo que en esa entrada ya no se ve, claro, es que nació en Blogia con el nombre de «Codo a codo». Aun puede visitarse ese blog, aunque, lógicamente, está cerrado y todas sus entradas han sido copiadas aquí.
  • El 7 de marzo de 2008, aquel blog «Codo a Codo» se trasladó a un WordPress, concretamente a «En la calle codo a codo… somos mucho más que dos», donde se copio todo el contenido -entradas y comentarios- del blog anterior. También tuvo ese segundo blog su entrada inaugural.
  • Y hoy, 26 de enero de 2013, nace esta web y blog, «El Tiempo de Momo», donde, una vez más, queda recogido todo el contenido de los blogs anteriores.

Y es que, a diferencia de cuando lo que se muda es la vivienda, ¿quién puede tirar nada de lo quedó años atrás en un blog? Se pueden tirar cosas, pero no vida.